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Espectaculares vistas en la VIII Ruta Provincial de senderismo organizada por la Diputación, en Yeste

Este sábado, día 11 de Abril, tuvo lugar la octava de las rutas que la Diputación Provincial de Albacete organiza dentro de la II Edición de Rutas de Senderismo. Tras las anteriores en Almansa, Villalgordo de Júcar, Madrigueras, Chinchilla, Alcaraz, Alpera y Bienservida, ahora visitaron Yeste.
La ruta se denominaba “Paseo por la Microrreserva del Ardal y Tinjarra”. Con una dificultad técnica media-alta, un recorrido de 19 kilómetros, con un desnivel tanto de subida como de bajada de 663 metros y aproximadamente cuatro horas y media de duración.
Hoy tocaba madrugar ya que donde se realizaba la ruta estaba a casi 150 km de distancia y nos llevaría unas dos horas de viaje en el autobús, pero merecía la pena por la preciosa ruta que nos esperaba, Yeste, al suroeste de la provincia de Albacete, un pueblo que no solo tiene una gran riqueza natural sino que también tiene mucha historia, la gran cantidad de monumentos que tiene así lo atestiguan.
Sobre las 8.45 horas llegamos a este bello municipio, tomamos un café rápido para despearnos un poco y comenzamos a prepararnos para salir, el cielo estaba cubierto y empezaba a lloviznar, sacamos chubasqueros, polainas y protegimos las mochilas, ya que se preveía que nos íbamos a mojar.
Pasadas un poco las nueve de la mañana, salimos desde la Plaza del Convento del municipio hacia la calle Orden, para coger la carretera de Hellín, que abandonamos en unos metros para tomar el GR-68 en dirección a la Ermita de San Bartolomé. Comenzamos ascendiendo para ir calentando, seguimos la misma senda en la que en la madrugada del 23 de agosto se realiza la romería en honor a San Bartolomé, que iluminada por hogueras y fuegos artificiales hasta la ermita da comienzo a las fiestas patronales, con actuaciones musicales que duran hasta el amanecer. A izquierda y derecha, se sitúan “estaciones” relativas a San Bartolomé, unos círculos de piedra para situar las hogueras de esta romería nocturna.

En poco más de un kilómetro llegamos a la ermita de San Bartolomé. Con unas excelentes vistas del pueblo y los parajes que les rodean, merecen la pena el esfuerzo realizado. Continuamos por la pista asfaltada que se inicia frente a la ermita, en dirección noroeste, podemos apreciar el centro de interpretación de la naturaleza del Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima, un edificio moderno con vistas privilegiadas. Salimos a la carretera que lleva al valle de Tus y su balneario en dirección Boche y tomamos a la derecha un camino ancho que desciende. En menos de trescientos metros cruzamos la rambla del arroyo de la Celada y seguidamente la Vereda de Siles. Comenzamos a ascender hacia el collado de Boche, salvando un desnivel de cien metros. Cruzamos el collado de Boche, entre unas rocas, y comenzamos un bonito descenso dirección Boche, pedanía conocida por su “potaje Bochero”. Antes de llegar al mismo tomamos una pista a la izquierda hacia Collado Carrascas. Vamos avanzando entre campos de cultivo, pasamos entre las ruinas del Cortijo Lucas y tomamos la vereda de Siles hasta llegar a Collado Carrascas, donde tomamos un bocado y descansamos un poco, no mucho, porque aunque la lluvia nos iba respetando durante el primer trayecto,  allí empezó a caer pero con poca intensidad. Desde aquí, y entre huertos, alcanzamos el Cortijo Pajarel desde el que afrontamos una exigente subida por el barranco Judío hasta el Collado de Bochorna. Aunque en la ruta original pensábamos desplazarnos hacia fuentes, en vista de la meteorología que teníamos y cómo íbamos de tiempo, decimos recortar un poco y dirigirnos directamente al monte Ardal.
Seguimos ascendiendo por senda, hasta encontrarnos con una pista que nos llevaría hasta el punto más elevado de la ruta, el monte Ardal a casi 1.500 metros de altura y donde  se encuentran unos repetidores. Entramos ya en una zona protegida como es la “Microrreserva del Ardal y Tinjarra”, aunque íbamos subiendo bastante, el camino se hacía muy llevadero porque la pista iba ganando metros poco a poco y en mucha distancia. Las vistas eran espectaculares, se podrían ver bancos de niebla entre los valles, aunque el cielo encapotado. La pista antes de llegar estaba asfaltada y nos encontramos con un pino singular salvado de la tala por un forestal, después del incendio del 94, ya que su estado no era muy bueno entonces, con el mimo de la gente del pueblo y de los forestales consiguieron recuperarlo hasta nuestros días, “El Pino Candelabro” . Ya a  partir de aquí un pequeño tirón y llegamos hasta arriba, espectaculares vistas y cortados, podíamos contemplar el valle del Segura, Tus,…. el Parque Natural de los Calares del Mundo y de la Sima y el pico Mentiras, con sus 1.896 metros de altura. Tras tomar las pertinentes fotos de recuerdo y viendo que la lluvia y la niebla nos cubría, comenzamos el descenso y dejamos a nuestra izquierda una impresionante construcción que parece salir de la roca, situada en un lugar privilegiado para la observación del entorno que nos rodea, es un casa forestal ahora en desuso y que a muchos no nos importaría utilizar unos días para desconectar.

Nuestro destino final, Yeste se podía ver desde aquí, aunque durante un rato desapareció con la niebla que nos envolvía, continuamos el pronunciado descenso hasta la cruz situada encima del pueblo y de aquí hasta el restaurante donde comimos.
Después hicimos una visita al imponente castillo, situado en el centro de la población, y que se puede observar desde cualquier punto del pueblo. Es una antigua fortaleza del siglo XIII y que en su interior se encuentra el Centro de Interpretación Medieval “Vivir en la Frontera” y está compuesto por cinco salas.
La siguiente ruta será el sábado 18 de Abril en Fuentealbilla, una ruta  denominada “Ruta Del Galayo” de 22 kilómetros de distancia, de una dificultad baja, con salida a las 9:00 horas de la Plaza Mayor de Fuentealbilla.

Modificado por última vez enJueves, 29 Octubre 2015 17:08