
El municipio de Albacete, nuestra ciudad y sus habitantes, nosotros y nosotras, no atravesamos por el mejor de los momentos, a pesar de la idílica situación que nos pintó doña Carmen Bayod en el transcurso de su intervención durante el Debate sobre el Estado del Municipio, versión 2013.
La señora Bayod presumió de haber saneado las cuentas municipales en los apenas dos años que lleva al frente del Ayuntamiento de Albacete. Lo que no nos contó es que ese saneamiento se lo debemos a los bancos y se lo estaremos pagando hasta el 2022, con sus respectivos intereses, porque no nos olvidemos que la banca siempre gana.
Lo que Carmen Bayod ha hecho, pero no nos contó, es que ha cambiado de casilla la deuda que mantenía con los proveedores y la ha pasado a la casilla de los bancos, ya que solicitó un préstamo por importe mayor del que se debía, para poder cerrar el año 2012 con superávit. Además, formalizó un crédito de tesorería de 14 millones de euros, con el fin de tener la garantía de que se lleva a final de mes sin los agobios de cualquier mortal. Vamos, que prácticamente gobierna de prestado, porque el total la deuda municipal es casi igual al total del presupuesto municipal.
Doña Carmen Bayod ha tardado dos largos años en darse cuenta de la necesidad que tiene la ciudad de un Plan de Empleo y ha sido necesario llegar a la cifra de 20.882 personas registradas en las oficinas de la calle del Cid, para que la primera regidora municipal decida que, para el año próximo, destinará dos millones de euros del presupuesto para empleo, mediante la puesta en marcha de un Plan de Medidas para el empleo que se diseñará conjuntamente con patronal y sindicatos. Signifique esto lo que signifique.
Desde luego, no seré yo quien ponga pegas a un plan de empleo o a un plan de medidas para el empleo. Insisto, signifique esto lo que signifique, porque después de haberlo propuesto el Grupo Municipal Socialisata hasta en cuatro ocasiones en diferentes plenos municipales desde el pasado mes de octubre, lo único que se me ocurre decir son un par de cosas: “bienvenida al club” y “más vale tarde que nunca”. Veremos al final en que queda todo esto, y que conste que apoyamos esta medida, porque aunque la ciudadanía no se merezca tener una alcaldesa como doña Carmen Bayod, las 20.882 personas desempleadas de la ciudad sí que se merecen el apoyo unánime de la Corporación municipal.
Doña Carmen también nos anunció una bajada de impuestos para el año próximo, pero solo de impuestos, nada de tasas ni precios públicos, pero es que además tampoco disminuirá el recibo de la contribución urbana para el próximo año, sino que lo subirá un 8,76%. Curioso anuncio de la bajada de impuestos, si tenemos en cuenta que lleva dos años subiéndolos al máximo posible.
Doña Carmen debe llevar tantas cosas en la cabeza que se le olvidó decirnos que, también en 2014, subirá un 10% el valor catastral de las viviendas, por lo que la bajada de impuestos, será en realidad una subida. Y es que hay días que no sabe uno donde tiene la cabeza.
Al parecer, lo que pagan unos cuantos, léase constructores, empresas y quien venda una propiedad inmobiliaria pagará algo menos el año que viene, pero lo que pagamos todos seguirá subiendo el año próximo como ocurre con el IBI. De tal forma, que quien este año haya pagado cuatrocientos euros, que vaya preparando cuatrocientos cuarenta para el 2014, y eso que según las palabras de doña Carmen los impuestos bajarán … (No vale reírse, que la cosa es seria).
El agua, la utilización de los servicios deportivos, la ocupación de la vía pública, las tasas de la Universidad Popular o de las Escuelas Infantiles, seguirán subiendo, porque ese es el pensamiento de nuestra liberal alcaldesa. Los servicios municipales han de ser financiados por quienes los utilicen, con independencia de su nivel de renta, su edad o cualquier otro parámetro, y a ser posible a precio de mercado, mientras que los impuestos, lo que sirve para universalizar servicios y garantizar el acceso por igual de toda la ciudadanía a los mismos, los disminuye o por lo menos así lo anuncia, porque en el IBI pagaremos más, con lo cual el margen de maniobra para esa equiparación se estrecha de forma preocupante. Es lo que tiene que te gobierne una alcaldesa liberal.
Y por último, tenemos el asunto del cheque escolar. Se nos vende como una medida necesaria para facilitar y permitir la conciliación de la vida laboral y familiar, así como el acceso a la etapa educativa del primer ciclo de educación infantil (0 a 3 años) a los niños y niñas de familias desfavorecidas, al tiempo que se compensan desigualdades, pero solo para quienes asistan a las escuelas infantiles privadas. Quien lleve a sus hijos o hijas a una escuela infantil municipal o de la Junta, que también son de pago, sencillamente no tendrán derecho a ese cheque escolar. Menos mal que se recupera para compensar desigualdades, que si no …
Y estas son, en resumen, las propuestas estrella de nuestra alcaldesa para el año que viene. Un paliativo en diferido para el principal problema que preocupa a la ciudadanía, el paro; y una simulación de bajada de impuestos, como ocurre con el IBI. Debe ser que todo se pega.