Categoría: En busca de lo inefable Fecha de publicación Escrito por Joaquín Tomás Velasco Visto: 1310
Ya decíamos días atrás que los vinos son un tesoro al alcance de cualquiera de nosotros. Tesoros que podemos compartir en estos días de fiestas navideñas, pues entramos en una época donde regalar puede suponernos un quebradero de cabeza por muchas luces que empiezan a adornar estos días nuestras calles.
Pues bien, desde esta página os proponemos que dejéis vuestra imaginación para otros menesteres pues el buen vino, el vino de verdad, os lo servimos en bandeja para que alegréis el corazón a vuestros seres queridos, … o no tanto.
- Los regalos de empresa están a la orden del día. Cestas repletas de turrones, jamón, y otros pequeños manjares en donde no puede faltar un buen vino. ¿Cuál?. Este año lo tenemos a huevo. Nada mejor que un tinto de tempranillo. VOLVER, 2008. Le harás saber al trabajador que quieres que vuelva, que no engrosará la lista de parados ni despedidos. No es lo mismo regalarles un VOLVER, que regalarles un TREINTA MIL MARAVEDÍES. Con este último parecerá que le estás firmando el finiquito.
- Los obsequios a nuestros suegros o suegras lo tenemos también difícil, pues siempre les hemos regalado para salir del paso la típica colonia, pañuelo, corbata, bufanda, cartera, etc. Aquí tenemos que ser sensatos. No podemos regalarles un vino de supermercado que tengan muy vistos. Ni por supuesto LA BRUJA AVERÍA, 2010, por muy vino biodinámico que sea o de la bodega Comando G. Hay que sorprenderles, dejarles boquiabiertos, pero sin alardes de malgastadores que luego puedan reprochárnoslo. La mejor opción en esta ocasión es CIEN Y PICO, 2008, pues le hará saber que eres capaz y aguantarles hasta esa edad, y quedar como un rey delante de tu pareja. Este CIEN Y PICO es de Garnacha Tintorera y tiene la ventaja que huele a colina de tocador y sabe a cartera de cuero.
- Luego están los regalos a las personas que están algo enfermas, ya sea en el hospital o en casa. Aquí abstenerse de regalarles el de Andrés Iniesta, CORAZÓN LOCO. Más que nada porque mosquea un poco. Corazón loco si acaso lo dejaríamos para enamorados primerizos. Para los que “andan” algo indispuestos, uno a base de garnacha y la casi desaparecida Moravia, que hará que circule bien la sangre. BUENA PINTA, 2009 ó 2010. ¡ Qué buena pinta tienes!. Por lo menos levanta el ánimo un poco.
- El regalo a tu pareja. Difícil elección. Ambos nos conocemos y sabemos de nuestros gustos. Es difícil la sorpresa, y encima es el regalo que casi siempre dejamos para el final. El bolsillo lo tenemos temblando con tanto despilfarro de comidas, cenas, obsequios, etc… No estaría mal un espumoso, llámese champan, cava, etc. El triunfo de ella o de él está asegurado. Burbujita, brindis, chín-chín, glú-glú. Pero luego está el llanto de los niños y te cortan el rollo romántico. Hay que esperar a regalarles el champán cuando se comprometan nuestros padres o suegros a quedarse con los niños, o bien, que se hayan terminado el CIEN Y PICO, que estarán la “mar” de contentos. No tenemos más remedio que regalarles el NIDO, 2008, un vino súper penetrante a base de Cabernet Sauvignon y Monastrell, que nos hará recordar nuestro nidito de amor de “recién casados”, o si el bolsillo no nos llega a pagar los 100 euros que cuesta esta angelical pero pesada botella de el Nido, podríamos elegir un vino que transmite emociones. PASIÓN, 2008. Bobal de muchísimos quilates que lleva impreso un corazón en plena cápsula de la botella.
- Y por último el regalo del ya famoso “amigo invisible”, que por otra parte es la oportunidad para deshacerte o bien del amigo o de un regalo que tenemos aparcado durante siglos. Pues bien, como no queremos ni una cosa ni otra, y por supuesto no tiene que superar los 5 ó 10 euros estipulados de antemano por el/la sabelotodo/a del trabajo, poseemos con los vinos un gran abanico. Sin embargo, aunque tengamos un gran surtido de posibilidades en cuanto a la compra de vinos, si por un casual nos ha tocado a nosotros como “amigo invisible” a nuestro jefe o jefa de estilo clásico, nunca, y digo nunca, regalar un vino rompedor e innovador. Para estos, un rioja Siglo Saco, crianza 2007, que por 4 euros los despachas, y encima quedas muy bien diciéndoles que el crítico americano Robert Parker le ha puntuado con 89. Si por el contrario has tenido la suerte de que el regalo sea para un compañero, o tu Jefa o Jefe no está anclado en la época de Cromañón, es justo la noche donde hay que triunfar, ser original. Regala el “JARDÍN DE LUCÍA” 2010. Incluso el 2009 está todavía muy bebible. Vino gallego de la variedad Albariño. La segunda opción es. PIES DESCALZOS, 2010. Aunque suene a nombre de Indio americano este Pies Descalzos, será un buen inicio y te recordará que no debes meter el pie o la pata donde no debes.
Regalando vinos no vamos a dejar a nadie indiferente, pues con estos obsequios, ya sean de Reyes o Noeles, proporcionaremos alegrías que llevarnos al cuerpo y por supuesto al espíritu. ¡Suerte!.