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LOS LADRONES DE VIVIENDAS HACEN SU AGOSTO EN LOS PISOS VACÍOS EN ALBACETE

En invierno el mayor número de robos en vivienda se produce en las zonas de playa, que es cuando estos hogares -normalmente segundas residencias- permanecen cerrados, pero en verano el problema se traslada más a las ciudades de interior.

En Albacete, la Policía indica que ha recibido alrededor de una decena de denuncias en lo que va de mes de agosto por robos en domicilios que estaban en esos momentos vacíos porque sus moradores disfrutaban de las vacaciones. Un final de vacaciones que en unos casos ha sido más amargo que en otros, ya que en algunas viviendas sí han robado en su interior, pero en otras solamente han forzado la puerta, sin conseguir llevarse botín, como indican estas fuentes.


Durante el primer semestre del año, la Policía ha tenido constancia de 362 robos en domicilios en Albacete, lo que hace que sean unos dos por día, según los datos oficiales del Ministerio de Interior.

La Policía reconoce que quienes se dedican a robar pisos vacíos suelen ser grupos organizados y para evitar estos siniestros dan consejos tan viejos como efectivos: cerrar bien puertas y ventanas, simular que estamos y no publicar en las redes sociales nuestra ausencia.

Mantener la casa a salvo en verano no es difícil si se toman unas medidas básicas de seguridad que, a pesar de que los tiempos han cambiado y los ladrones se modernizan, siguen siendo las mismas de siempre porque la máxima del caco también es antigua: entrar donde le es más fácil para no perder tiempo y no ser descubierto.

En los últimos años se ha añadido a los consejos tradicionales la recomendación de no publicar en las redes sociales la típica frase que más o menos reza: "Genial: empiezo las vacaciones y disfrutaré un mes en la playa", ya que nunca se sabe quién nos lee y algunos supuestos "amigos" en Facebook o Twitter pueden no serlo tanto.

Los ladrones, a veces más organizados y experimentados y otras menos, suelen cerciorarse de que no hay nadie, bien observando que el piso parece vacío y nadie contesta al timbre, o bien colocando unos pequeños plásticos en la puerta para comprobar, un rato después, que nadie ha entrado.

Una vez que consideran el camino despejado, abren la puerta mediante diferentes métodos, como el resbalón (pasar un plástico por el pestillo, que se abre si no se ha echado la llave) o el bumping (hacer saltar el bombín de la cerradura metiendo una especie de llave maestra).

La Policía y la Guardia Civil recuerdan que hay que cerrar muy bien ventanas y puertas, éstas últimas con varias vueltas de llave, ya que de lo contrario podemos ser víctimas del citado "resbalón".

Además, los objetos de valor deben guardarse a fondo porque muchas veces los ladrones sólo cogen lo que les pilla más a mano, y además es conveniente tener un inventario con su modelo, marca y número de serie, ya que así los podremos acreditar que son nuestros si son recuperados.

Otra manera de evitar robos, en este caso a vecinos, es no abrir el portal a desconocidos, así como llamar a la Policía o a la Guardia Civil ante cualquier sospecha, ya que para "para los ladrones todos los ojos son cámaras de seguridad", insisten los expertos.

Si el mal ya está hecho y encontramos la puerta de casa abierta o alguna ventana rota, hay que quedarse fuera y llamar a los agentes, sin pretender enfrentarnos a los ladrones.