Log in

Un estudio medirá en jóvenes albaceteños los contaminantes que entran en el organismo

  • Publicado en Albacete

Alumnos albaceteños participarán en el primer estudio español de biomonitorización de adolescentes. En total serán 500 voluntarios seleccionados en 10 ciudades españolas a los que se les practicará diversos análisis para comprobar la presencia de contaminantes ambientales como el mercurio, bisfenoles, retardantes de llama o ftalatos.

El Centro Nacional de Sanidad Ambiental, que pertenece al ISCIII, ha puesto en marcha este proyecto, denominado BEA, cofinanciado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, en el que participarán también alumnos de 3º y 4º de ESO de Madrid, Zaragoza, Valladolid, Badajoz, Granada, Alicante, Las Palmas, Albacete y Santander.

El programa nace con el objetivo de conocer la exposición de la población adolescente a determinadas sustancias químicas. Mediante la biomonitorización se puede conocer la cantidad de este tipo de sustancias (naturales o artificiales), a las que diariamente estamos expuestos y que han sido absorbidas por el organismo cuando entramos en contacto con ellas para, posteriormente, establecer asociaciones entre esas dosis y los posibles efectos sobre la salud humana, según ha informado el Carlos III.

El proyecto, que está cofinanciado por el Ministerio de Agricultura y Pesca, Alimentación y Medio Ambiente, tiene por objeto conocer la exposición de la población adolescente a determinadas sustancias químicas presentes en productos de consumo y que han sido restringidas para proteger la salud humana y el medio ambiente como bisfenoles, retardantes de llama, ftalatos o mercurio.

El estudio está coordinado por el área de toxicología ambiental del CNSA y en el diseño epidemiológico han colaborado investigadores del área de epidemiología ambiental y cáncer del Centro Nacional de Epidemiología del ISCIII

Los estudios de biomonitorización constituyen una herramienta muy útil para conocer la eficacia de las medidas políticas medioambientales adoptadas, indica la organización. Encontrar niveles de estas sustancias en matrices humanas es habitual y lo necesario es vigilar que los mismos permanezcan dentro de niveles aceptables que no representen riesgo, añade.

Los datos obtenidos servirán para poner en marcha medidas que contribuyan a una gestión del riesgo más eficaz dirigida a proteger la salud de la población, añade el instituto. Se estima que a lo largo de 2019 estén listos los resultados finales.