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ALBACETE Y LA REGIÓN GUARDAN UN MINUTO DE SILENCIO POR EL ATENTADO EN NIZA

El alcalde de Albacete, Javier Cuenca, ha participado este viernes en el minuto de silencio que ha tenido lugar en la puerta del consistorio albaceteño con motivo de los atentados de Niza de la pasada noche.

El primer edil ha indicado que, “lamentablemente” ha habido que guardar un minuto de silencio, una vez más. Un gesto, según el regidor que hemos repetido “de forma muy triste” en los últimos meses, y que no es más que un gesto de “solidaridad” con las víctimas, porque estos ataques van directos contra las vidas humanas, con independencia del lugar del mundo en el que sucedan.

Javier Cuenca ha añadido de que se trata de un ataque brutal contra “nuestras libertades”, por lo que “nuestra ciudad” se suma para decir “bien alto” que los terroristas “no van a poder” con nuestro estado de derecho y democrático.

Por último, el alcalde ha insistido en que este gesto es el gesto de todos los vecinos de Albacete que muestran su solidaridad con las víctimas y los familiares de este ataque.

En el acto han estado representantes de todos los partidos políticos con presencia en el Ayuntamiento, además de otros como el presidente de la Diputación, Santiago Cabañero.

Por su parte, el presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page, ha condenado enérgicamente el atentado terrorista que se registraba este jueves en la localidad francesa de Niza y ha mostrado su solidaridad, la del Gobierno regional y los ciudadanos de Castilla-La Mancha para con las víctimas, sus familiares, las autoridades y todo el pueblo francés. Muestra de repulsa y solidaridad que también ha trasladado personalmente al embajador de Francia en España.
 
Así lo ha expresado el presidente del Ejecutivo autonómico tras el acto de repulsa por este nuevo atentado terrorista en suelo francés que se ha llevado a cabo frente al Palacio de Fuensalida, sede del Gobierno regional en Toledo, y en el que se han guardado cinco minutos de silencio.
 
García-Page ha subrayado que “para defender nuestros valores, nuestras creencias, nuestra convivencia, no hace falta ser fanático, porque la democracia, la libertad y la razón se defienden de cualquier fanatismo”, al mismo tiempo que ha explicado que “toda la sociedad occidental tendrá que intensificar la lucha en todos los frentes contra el fanatismo que quiere acabar con nuestro código de conducta y de vida”.